
Lo único que dejó son algunas crónicas y unas cuantas fotos a todo color, como estas de aquí que muestran a nuestros muchachos en la Plaza de Armas de esta ciudadela lienzo en mano, con el infaltable quiltro atravesándose en la foto histórica. ¿Histórica dije...? Bueno, "para la historia" en todo caso. Porque cuando se trata de educación brillamos con fuegos propios: la deuda histórica jamás pagada por esta administración y su alcalde, una ministra de educación oriunda de nuestra tierra puesta en entredicho y una generación estudiantil que parece más preocupada de ver cómo le hace para cumplir con el reglamento interno del colegio sin tener que sacrificar demasiado las chascas poquemonas, o dónde ponerse el pirsing para pasar piola por inspectoría (sugiero que se lo pongan en el culo, que es lo más cercano al cerebro que muchos tienen).¿Revolución Pingüina? Esa va a llegar un día, de eso estoy seguro. ¿Saben cuándo? Cuando el planeta colapse y estemos como chupete de fierro, porque los pelotudos de la Barrick y sus congéneres terminaron de hacer cubitos de hielo los glaciares.
No hay comentarios:
Publicar un comentario